sábado, 30 de agosto de 2008

DOMINGO 31 DE AGOSTO

EVANGELIO

Mateo 16, 21-27. En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.» Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


Notas Pastorales:

Justicia final




“Porque el Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta” (Mt. 16, 27).

Así expresa, entre otros aspectos, el Evangelio de hoy la espera del retorno de Cristo como juez de vivos y muertos; habrá un juicio en donde el ser humano comparecerá ante Dios para dar cuenta de sus actos.

En el Antiguo Testamento, una de las funciones más importantes de los gobernantes consistía en decidir en los litigios; a fin de que se hiciese justicia y se presentase el derecho de cada quien en aquella sociedad. A pesar de esto, en los Salmos vemos el clamor de un pueblo demandando justicia al Dios de los justos perseguidos: “Levántate Yahvé, no triunfe el hombre malo, sean las gentes juzgadas ante Ti” (Sal. 9, 19); “Hazme justicia, oh Yahvé… he confiado en Ti, sin vacilar” (Sal. 26, 1).

En el Nuevo Testamento, la predicación de Jesús se refiere frecuentemente al juicio del último día. Tal es el caso de la parábola de los talentos en Mateo 25, 14-30:

« “El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor. Después de un largo tiempo, llegó el señor… el que había recibido un solo talento le dijo: "…tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!" Pero el señor le respondió: "Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes”. »

Todos deseamos que se aplique lo mejor posible la justicia en esta vida, pero como existen tantas limitaciones y obstáculos, anhelamos el juicio definitivo de Dios.

En este juicio Divino no habrá padrinos, ni cómplices, ni inmunidad, ni habrá intocables; se sabrá en verdad quién fue honesto o no, quién actuó a los ojos de los hombres ó a los ojos de Dios. Quizás en esta vida podamos aparentar y engañar, pero allá no será así. Se hará evidente si fuimos fundamentalmente buenos o fundamentalmente malos.

El juicio final no hará sino manifestar, a plena luz, esta decisión operada desde ahora en el secreto de los corazones, a favor del bien o en contra de él.

Por todo esto, la conciencia en la existencia de ese juicio, es una invitación desde el amor y desde el Santo temor a Dios, a una conversión sincera. Es necesario un cambio de vida profundo, en dirección al bien y a la verdad, porque el Hijo del Hombre “pagará a cada uno según su conducta”.


Monseñor Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto




Santo Padre

Su biografía (IV y última parte). En la Curia romana, fue miembro del Consejo de la Secretaria de Estado para las Relaciones con los Estados; de las Congregaciones para las Iglesias Orientales, para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para los Obispos, para la Evangelización de los Pueblos, para la Educación Católica, para el Clero y para las Causas de los Santos; de los Consejos pontificios para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y para la Cultura; del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; y de las Comisiones pontificias para América Latina, “Ecclesia Dei”, para la Interpretación auténtica del Código de Derecho Canónico y para la Revisión del Código de Derecho Canónico Oriental.
Sus publicaciones fueron abundantes a lo largo de los años, constituyendo un punto de referencia para muchas personas, especialmente para los que querían profundizar en el estudio de la teología.

Tuvo gran resonancia el discurso que pronunció ante la Academia bávara sobre el tema “¿Por qué sigo aún en la Iglesia?”, en el que, con su habitual claridad, afirmó: “Sólo en la Iglesia es posible ser cristiano y no al margen de la Iglesia”.

Hasta la muerte de Juan Pablo II era miembro de la Secretaría de Estado; de las Congregaciones Iglesias Orientales, Culto Divino y Sacramentos, Obispos, Evangelización de los pueblos, Educación católica; así como de los Pontificios Consejos para la Unidad de los cristianos y del de Cultura; de las Comisiones para América Latina y Ecclesia Dei.

Fue elegido Papa el 19 de abril de 2005, convirtiéndose en el Pontífice número 265, sucesor de Juan Pablo II "El Grande". Escogió el nombre de Benedicto XVI.

Aparecida
Apartar las sombras para llegar a la luz


V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Documento Aparecida. Primera Parte. Capítulo 2/ 2.2 Situación de nuestra Iglesia en esta hora histórica de desafíos. Resumen del N° 100.

En promedio, el aumento del clero, y sobre todo de las religiosas, se aleja cada vez más del crecimiento poblacional en nuestra región.

Lamentamos la ausencia de una auténtica obediencia y de ejercicio evangélico de la autoridad, las infidelidades a la doctrina, a la moral y a la comunión.

Constatamos el escaso acompañamiento dado a los fieles laicos en sus tareas de servicio a la sociedad, particularmente cuando asumen responsabilidades en las diversas estructuras del orden temporal… y, en ocasiones, una limitada comprensión del carácter secular que constituye la identidad propia y específica de los fieles laicos.

Falta espíritu misionero en miembros del clero, incluso en su formación. Muchos católicos viven y mueren sin asistencia de la Iglesia, a la que pertenecen por el bautismo.

Algunos movimientos eclesiales no siempre se integran adecuadamente en la pastoral parroquial y diocesana; a su vez, algunas estructuras eclesiales no son suficientemente abiertas para acogerlos.

Muchas veces no es fácil el diálogo ecuménico con grupos cristianos que atacan a la Iglesia Católica con insistencia.

Reconocemos que, en ocasiones, algunos católicos se han apartado del Evangelio, que requiere un estilo de vida más fiel a la verdad y a la caridad, más sencillo, austero y solidario.

Nos reconocemos como comunidad de pobres pecadores, mendicantes de la misericordia de Dios, congregada, reconciliada, unida y enviada por la fuerza de la Resurrección de su Hijo y la gracia de conversión del Espíritu Santo.




Concilio Plenario de Venezuela
La inculturación a nivel regional y nacional

Resumen del Documento Conciliar Nº 11 Instancias de Comunión. Desafío 4.

Todas las instancias eclesiales promuevan la inculturación del cristianismo en las diversas regiones geográficas, históricas y culturales de Venezuela.

Los agentes pastorales ayuden a que en su región se viva el cristianismo a fondo y estimulen a los que así viven a que expresen su fe desde lo más hondo de sí. De esta manera, el Evangelio se expresará en esa cultura y a la vez su vivencia cristiana descubrirá riquezas del cristianismo hasta hoy poco exploradas.

Todas las instancias de comunión, en los diversos niveles, promuevan expresiones cristianas, partiendo de la colaboración de artistas y antropólogos, en orden a relacionar la trascendencia de las vivencias con sus significados culturales.

Los organismos e instancias de comunión a nivel nacional siéntanse llamados por Dios a asumir, con la audacia del Espíritu, la nueva cultura organizacional y readaptarla para que sea vehículo de evangelización, en una época caracterizada por la existencia de grandes organizaciones de alcance mundial que mueven la opinión pública e inducen conductas y proyectos a largo plazo.

La CEV establezca un Consejo Asesor Nacional de Pastoral, constituido con miembros de los distintos sectores e instancias eclesiales, en aras de una pastoral de conjunto en línea conciliar. La CEV reglamentará el funcionamiento de este organismo.





Áreas Pastorales
-Las Jornadas Marianas son una experiencia de Nueva Evangelización, desde el carisma mariano, donde se profundizan los temas referentes a María en diversas dimensiones. Se comenzó con el año dedicado a Jesucristo, luego el del Espíritu Santo en 1998, María, mujer dócil al Espíritu, y en 1999, María, hija predilecta del Padre.
Estas Jornadas Marianas se realizan en Barquisimeto, alrededor del final de septiembre, y tienen concurrencia de varias partes de Venezuela. Vienen ponentes de varias partes del país e incluso del mundo; en el año 98 vino el Padre René Laurentín, uno de los más importantes mariólogos a nivel internacional, de Francia, a hablar acerca de María y el Espíritu Santo; luego, al año siguiente, el Padre Johann Roten, sm, Director del Instituto Internacional de Investigaciones Mariológicas (IMRI) ubicado en Dayton, Oh, Estados Unidos, además ha venido el Padre Flaviano Amatuli, fundador de los Apóstoles de la Palabra y otros padres de México. En el año 2006 acudieron a dar ponencias los rectores o responsables de los santuarios a nivel de Venezuela, la Chinita de Maracaibo, la Virgen del Valle de Margarita, la Coromoto de Guanare, entre otros. (Vea Iglesia en Marcha).
-La parroquia San José Obrero, del barrio La Paz, celebró su XV Aniversario el 29 de agosto. Después de quince años como vicaria, fue nombrada Parroquia “San José Obrero” por el arzobispo emérito de Barquisimeto, monseñor Tulio Manuel Chirivella Varela.
La excelsa patrona, Divina Pastora, estará en esta parroquia hasta el domingo 31 de agosto; y el lunes 1 de septiembre a las 7 p.m., 170 feligreses de la parroquia recibirán la condecoración de “Ilustre ciudadano”.

sábado, 23 de agosto de 2008

DOMINGO 24 DE AGOSTO

Evangelio

Mateo 16, 13-20. En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: « ¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos contestaron: -«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas» Él les preguntó: -«Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: -«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: -« ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


Notas Pastorales:

Obediencia al Santo Padre




“Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará” (Mateo 16, 18).

La Iglesia es la comunidad de salvación en Cristo. Adán, en lugar de ser guía de un pueblo, congregado para vivir con Dios, se convierte en padre de una humanidad dividida por las codicias, la soberbia, el odio, y en aquellos que huyen de Dios. Fue necesario que un nuevo Adán inaugurara una nueva Creación, en la que fuera restaurada una vida en amistad con el Todopoderoso y con todos los hermanos.

Hoy, el Evangelio nos presenta precisamente una verdad fundamental de nuestra fe: Cristo escoge entre sus doce discípulos a Pedro, para que pastoree a Su única Iglesia; lo encargó a él y a los demás apóstoles para que fueran “piedra angular” de la misma. Esta Iglesia constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro, el Papa, y por los obispos en comunión con él. En su Magisterio pontificio hallamos una roca; los Obispos y sacerdotes fieles, le siguen y transmiten sus enseñanzas, con la seguridad de que en ellas encontramos al mismo Cristo, Buen Pastor, que guía a sus ovejas hacia el Cielo.

El decreto sobre Ecumenismo del Concilio Vaticano II explicita: “Solamente por medio de la Iglesia Católica de Cristo, que es auxilio general de salvación, puede alcanzarse la plenitud toral de los medios de salvación. Creemos que el Señor confió todos los bienes de la Nueva Alianza a un único colegio apostólico presidido por Pedro, para constituir un solo Cuerpo de Cristo en la tierra, al cual deben incorporarse plenamente los que de algún modo pertenecen ya al pueblo de Dios” (UR 3).

La Iglesia, unida a Cristo, está santificada por Él, en Él y con Él; todas las obras de la Iglesia se esfuerzan en conseguir “La santificación de los hombres en Cristo y la glorificación de Dios” (SC 10). En la Iglesia, es en donde está depositada “la plenitud toral de los medios de salvación” (UR 3). Es en ella donde “conseguimos la santidad por la gracia de Dios” (LG 48).

“La Iglesia, en efecto, ya en la tierra se caracteriza por una verdadera santidad, aunque todavía imperfecta” (LG 48). La santidad puede ser aspirada por todos sus miembros: “Todos los cristianos, de cualquier estado o condición, están llamados cada uno por su propio camino, a la perfección de la santidad, cuyo modelo es el mismo padre” (LG 11).

Ante este privilegio de pertenecer a la verdadera Iglesia fundada por Cristo, debemos orar, estudiar sus enseñanzas y proyectarlas con la vida y el trabajo apostólico. Que éste sea hoy nuestro compromiso: vivir, defender y proclamar nuestra fe católica, en obediencia al Papa.


Monseñor Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto


Santo Padre


Su biografía (III Parte). En 1978, el Cardenal Ratzinger participó en el Cónclave, celebrado del 25 al 26 de agosto, que eligió a Juan Pablo I, el cual lo nombró su Enviado Especial al III Congreso mariológico internacional, que tuvo lugar en Guayaquil (Ecuador), del 16 al 24 de septiembre. En el mes de octubre del mismo año, participó también en el Cónclave que eligió a Juan Pablo II.
Fue Relator en la V Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, de 1980, sobre el tema: “Misión de la familia cristiana en el mundo contemporáneo”, y Presidente delegado de la VI Asamblea general ordinaria, de 1983, sobre “La reconciliación y la penitencia en la misión de la Iglesia”.
Juan Pablo II lo nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional, el 25 de noviembre de 1981. El 15 de febrero de 1982 renunció al gobierno pastoral de la archidiócesis de Munich y Freising El 5 de abril de 1993, lo elevó al Orden de los Obispos, asignándole la sede suburbicaria de Velletri-Segni.
Fue Presidente de la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia católica, que, después de seis años de trabajo (1986-1992), presentó al Papa el nuevo Catecismo.
Juan Pablo II, el 6 de noviembre de 1998, aprobó la elección del cardenal Ratzinger como Vicedecano del Colegio cardenalicio, realizada por los Cardenales del Orden de los Obispos. Y el 30 de noviembre de 2002, aprobó su elección como Decano; con dicho cargo le fue asignada, además, la sede suburbicaria de Ostia.
En 1999 fue Enviado Especial del Papa a las celebraciones con ocasión del XII centenario de la creación de la diócesis de Paderborn, Alemania, que tuvieron lugar el 3 de enero.
Desde el 13 de noviembre de 2000 fue Académico honorario de la Academia Pontificia de las Ciencias.

APARECIDA

El trabajo y la oración han dado frutos

V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Documento Aparecida. Primera Parte. Capítulo 2/ 2.2 Situación de nuestra Iglesia en esta hora histórica de desafíos. Resumen del N° 99.

Los esfuerzos pastorales orientados hacia el encuentro con Jesucristo vivo han dado y siguen dando frutos. Entre otros, destacamos los siguientes:

a) Debido a la animación bíblica de la pastoral, aumenta el conocimiento de la Palabra de Dios y el amor por ella.

b) La renovación litúrgica acentuó la dimensión celebrativa y festiva de la fe cristiana, centrada en el misterio pascual de Cristo Salvador, en particular en la Eucaristía. Crecen las manifestaciones de la religiosidad popular, especialmente la piedad eucarística y la devoción mariana.

c) Nuestro pueblo tiene gran aprecio a los sacerdotes. Reconoce la santidad de muchos de ellos, como también su testimonio de vida… También los ministerios confiados a los laicos y otros servicios pastorales… Es significativo el testimonio de la vida consagrada, su aporte en la acción pastoral y su presencia en situaciones de pobreza, de riesgo y de frontera.

d) Resalta la abnegada entrega de tantos misioneros y misioneras que, hasta el día de hoy, desarrollan una valiosa obra evangelizadora y de promoción humana.

e) Crecen los esfuerzos de renovación pastoral en las parroquias, favoreciendo un encuentro con Cristo vivo… Se ha tomado conciencia de la importancia de la Pastoral Familiar, de la Infancia y Juvenil.

f) La Doctrina Social de la Iglesia constituye una invaluable riqueza, que ha animado el testimonio y la acción solidaria de los laicos y laicas, quienes se interesan cada vez más por su formación teológica… Se valora el desarrollo que ha tenido la Pastoral Social, como también la acción de Caritas –y- los diversos apostolados con incidencia social. Se ha desarrollado la pastoral de la comunicación social… contrarrestando en parte a grupos que ganan constantemente adeptos usando con agudeza la radio y la televisión.

Concilio Plenario de Venezuela
Nuevas iniciativas para favorecer la comunión


Resumen del Documento Conciliar Nº 11 Instancias de Comunión. Desafío 4: Promover el surgimiento de nuevas instancias de comunión eclesial que, respondiendo a los retos que nos presenta la nueva época, contribuyan a realizar su misión.

Todas las instancias del Pueblo de Dios, ante una época como en la que vivimos, caracterizada por la emergencia del sujeto autónomo con capacidad de iniciativa y por asociaciones dinámicas, busquen nuevas formas de organización, a encontrar cauces que alimenten nuestra vida cristiana para evangelizar y, como Jesús, para socorrer necesidades.

Todos los miembros de la Iglesia favorezcan iniciativas, grupos, comunidades y asociaciones de base, abiertos a todos los que quieran integrarlos; sensibles al hambre de pan y de Dios de nuestro pueblo; dispuestos a la corrección fraterna de otros grupos y hermanos; en comunión con los que tienen el ministerio de animar la comunidad.

Favorecer pequeñas comunidades cristianas o asociaciones con intereses específicos, como cultivar el espíritu cristiano en una profesión o rama del saber; atender una necesidad particular; animarse, los que pertenecen a un mismo colectivo, en su vida cristiana; sembrar el cristianismo en la sociedad; crear la percepción de una misma orientación cristiana que convoque a realizarla juntos.


Áreas Pastorales

¿Por qué el Vaticano no vende todas sus riquezas en edificios y obras de arte para darle de comer a los pobres?

Cuando se habla de “las riquezas del Vaticano”, no hay que perder de vista que se está hablando de bienes culturales que son patrimonio de la humanidad, y de los cuales la Iglesia no es más que la custodia segura. El Vaticano, fuera de sus templos, es un gigantesco museo donde acuden innumerables personas del mundo entero para conocer parte del patrimonio científico, filosófico, teológico y artístico de la humanidad.

Es evidente además, que en el caso de que se vendiera todo este patrimonio de la humanidad, esto no solucionaría la pobreza en el mundo; de hecho, hay estadísticas según las cuales sólo se daría de comer a los pobres durante tres días. Así que hay que ser conscientes de que esto no es más que una falsedad que busca desacreditar a la Iglesia. La respuesta a la pobreza depende de la buena voluntad de los gobernantes.
Por otra parte, la Santa Sede, así como muchas instituciones de la Iglesia ayudan económicamente de manera importante a los más necesitados. Para tener una idea, en los años 1998-1999, sólo Caritas italiana distribuyó 34,5 millones de dólares destinados a 69 países de los cinco continentes.

Además, el Papa destina el “Óbolo de San Pedro” -una colecta que se realiza una vez al año en las Iglesias de todo el mundo- a muchísimas obras de caridad y a las Iglesias más necesitadas. En el año 1999, por ejemplo, Juan Pablo II donó todo el dinero recolectado (55.313.587 dólares) a escuelas, leproserías, hospitales, centros de asistencia especiales y zonas azotadas por grandes calamidades (terremotos, sequías, hambre), alrededor del mundo. La Santa Sede también ayuda al sostenimiento de los Lugares Santos y de las Obras misionales.

De igual manera podemos decir que las grandes obras de misericordia que ennoblecen la humanidad, han sido invento e iniciativa de la Iglesia. La Iglesia católica inventó los hospitales, los orfanatos, los cotolengos, los hogares para discapacitados, y hasta las mismas universidades. Si hoy podemos asistir a una universidad es gracias a la Iglesia; si hoy podemos acudir a un hospital es gracias a la Iglesia.

En cuanto a la vida personal del Papa, él vive modestamente, sin propiedades personales. Un periodista narra que el Papa Pío XII murió en su habitación que era sumamente sencilla, recostado en una pobre cama de hierro; su comida diaria consistía en unas pocas verduras. El médico de San Pío X, asistiéndolo en su enfermedad, quedó desconcertado al comprobar que el gran Papa llevaba puesto debajo de su blanca sotana, unos pantalones remendados como los de cualquier pobre del pueblo. El Papa al morir, ni siquiera deja a sus familiares sus bienes personales; sólo su enseñanza y buen ejemplo. Vive y muere pobre como Jesús.
Así que cuando te hagan esta pregunta, ya sabes cómo defender a tu Iglesia.

sábado, 16 de agosto de 2008

DOMINGO 17 DE AGOSTO

Evangelio

Mateo 15, 21-28. En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: -«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.» Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: -«Atiéndela, que viene detrás gritando.» Él les contestó: -«Sólo me han enviadlo a las ovejas descarriadas de Israel.» Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: -«Señor, socórreme.» Él le contestó: -«No está bien echar a los perros el pan de los hijos.» Pero ella repuso: -«Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.» Jesús le respondió: -«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.



Notas Pastorales:


La constancia del creyente



“Una mujer cananea… se puso a gritar: ten piedad de mí, Señor, hijo de David, mi hija está atormentada por un demonio”.

Aquella mujer pagana, decidió confiar en Jesucristo, y públicamente le suplica que le saque aquél demonio a su hija; pero Jesús, todavía no le responde. Los discípulos intervienen para decirle: “despídela, porque viene gritando detrás de nosotros”. Ellos deseaban que Él le dijese algo, para acabar con aquel episodio, pero Él les dice: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”.

No obstante, aquella mujer insiste con decisión, se postra ante Él, y le suplica diciendo: “Señor, ayúdame”. Jesucristo reacciona de una forma aparentemente dura, al afirmar: “No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros”. Parece descalificarla, sin embargo, ella responde con todo respeto y humildad: “Cierto Señor, pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”.

Jesús, tan sólo quería probar su fe, y al ver su respuesta la premia: “Oh mujer, grande es tu fe. Que te suceda como quieres”, y añade el texto: “…desde aquel momento quedó sana su hija”.

Jesús, valora la fe de la persona, venga del paganismo o del monoteísmo; a quien de verdad crea, y viva conforme a esa fe, Él lo escucha, atiende y recibe. Precisamente, la oración constante y llena de fe, logró desde la misericordia de Cristo, aquel prodigio.

Los signos del Reino de Dios

Los signos que lleva a cabo Jesús, testimonian que el Padre le ha enviado, invitan a creer en Él, premian a los que le piden con fe, y fortalecen la fe. Estos milagros testimonian que Él es Hijo de Dios; no pretenden ser ocasión de escándalo, ni satisfacer la curiosidad de algunos.

Al liberar a algunos hombres de los males terrenos, como el hambre, la injusticia, las enfermedades y la muerte, Jesús no sólo realizaba signos mesiánicos; su deseo era abolir la esclavitud más grande del hombre: el pecado, que es el obstáculo y la causa de todas las desdichas humanas.

Procuremos pues, ser constantes en todo lo bueno, y especialmente seamos constantes en la fe y en la oración. Que así sea.

Monseñor Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.



Santo Padre

Su biografía (II Parte). Tras ejercer como profesor de teología dogmática y fundamental en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising, prosiguió su actividad docente en Bona, de 1959 a 1963; en Muñiste, de 1963 a 1966; y en Tubinga, de 1966 a 1969. En este último año pasó a ser catedrático de dogmática e historia del dogma en la Universidad de Ratisbona, donde ocupó también el cargo de vicerrector de la Universidad.
De 1962 a 1965 hizo notables aportaciones al Concilio Vaticano II como “experto”; asistió como teólogo consultor del cardenal Joseph Frings, arzobispo de Colonia.

Su intensa actividad científica lo llevó a desempeñar importantes cargos al servicio de la Conferencia Episcopal Alemana y de la Comisión Teológica Internacional.
En 1972, juntamente con Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac y otros grandes teólogos, fundó la revista de teología “Communio”.

El 25 de marzo de 1977, el Papa Pablo VI lo nombró arzobispo de Munich y Freising. El 28 de mayo recibió la Ordenación episcopal. Fue el primer sacerdote diocesano, después de 80 años, que asumió el gobierno pastoral de la gran archidiócesis bávara. Escogió como lema episcopal: “Colaborador. de la verdad” y él mismo lo explicó: “Por un lado, me parecía que expresaba la relación entre mi tarea previa como profesor y mi nueva misión. Aunque de diferentes modos, lo que estaba y seguía estando en juego era seguir la verdad, estar a su servicio. Y, por otro, escogí este lema porque en el mundo de hoy el tema de la verdad es acallado casi totalmente; pues se presenta como algo demasiado grande para el hombre y, sin embargo, si falta la verdad todo se desmorona”.
Pablo VI lo creó cardenal, con el título presbiteral de “Nuestra Señora de la Consolación en el Tiburtino”, en el consistorio del 27 de junio del mismo año.


Aparecida

“La Iglesia Católica: instancia de confianza y credibilidad”


V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Documento Aparecida. Primera Parte. Capítulo 2/ 2.2 Situación de nuestra Iglesia en esta hora histórica de desafíos. N° 98.


La Iglesia Católica en América Latina y El Caribe, a pesar de las deficiencias y ambigüedades de algunos de sus miembros, ha dado testimonio de Cristo, anunciado su Evangelio y brindado su servicio de caridad particularmente a los más pobres, en el esfuerzo por promover su dignidad, y también en el empeño de promoción humana en los campos de la salud, economía solidaria, educación, trabajo, acceso a la tierra, cultura, vivienda y asistencia, entre otros.

Con su voz, unida a la de otras instituciones nacionales y mundiales, ha ayudado a dar orientaciones prudentes y a promover la justicia, los derechos humanos y la reconciliación de los pueblos.

Esto ha permitido que la Iglesia sea reconocida socialmente en muchas ocasiones como una instancia de confianza y credibilidad. Su empeño a favor de los más pobres y su lucha por la dignidad de cada ser humano han ocasionado, en muchos casos, la persecución y aún la muerte de algunos de sus miembros, a los que consideramos testigos de la fe.

Queremos recordar el testimonio valiente de nuestros santos y santas, y de quienes, aun sin haber sido canonizados, han vivido con radicalidad el evangelio y han ofrendado su vida por Cristo, por la Iglesia y por su pueblo.



Concilio Plenario de Venezuela

Comunión y comunicación, desafíos para todos





Resumen del Documento Conciliar Nº 11 Instancias de Comunión. Desafío 3. Las zonas pastorales y los arciprestazgos, vicarías foráneas o decanatos/ Iglesias particulares.

  • Los obispos y presbíteros fortalecerán las zonas pastorales y los arciprestazgos, vicarías foráneas o decanatos, valorando la figura del vicario episcopal y del arcipreste, eligiéndolos de acuerdo a criterios de idoneidad y experiencia pastoral para cumplir con eficacia su función y su relación con los sacerdotes del mismo arciprestazgo; las instancias de coordinación pastoral de la diócesis preparen agentes arciprestales en las diferentes áreas de la pastoral con el fin de hacer más eficaz la pastoral de conjunto; los obispos favorezcan la formación de equipos sacerdotales que atiendan una o varias parroquias o servicios pastorales.
  • El obispo, primer enviado -genere- comunión en todos los ámbitos, sin excluir a nadie; y fortalezca la unión con su presbiterio, promoviendo en ellos la fraternidad sacramental, la espiritualidad nacida de la caridad pastoral y la formación permanente.
  • Cada Iglesia particular fomente el uso de medios de comunicación que garantice, de modo rápido, eficaz y veraz, la divulgación de información sobre el acontecer eclesial, tanto en el seno de la Iglesia como en el conjunto de la sociedad.
  • El obispo y sus vicarios promuevan y fortalezcan la dimensión pastoral de la curia diocesana y de los consejos: presbiteral, pastoral y de asuntos económicos, haciendo de ellos centros más eficaces de promoción pastoral, reconociendo el valor pastoral del servicio administrativo, elaborando planes y programas para lograr un crecimiento continuo.

Áreas Pastorales


¿Cada cuánto debemos comulgar?

«Un capitán de navío que comulgaba todos los días, también montaba en cólera ruidosa por su carácter. Un oficial le dijo: “Hay algo que no entiendo, mi capitán, usted es piadoso, comulga todos los días, y sin embargo, le suele dominar la cólera”. Y el capitán le contestó: “Muchacho, si no comulgara todos los días, ya hace tiempo que los hubiera arrojado a todos por la borda”»


La Eucaristía es centro de la vida de la Iglesia, su columna vertebral, la presencia real de Jesucristo entre nosotros. Es el gran tesoro de la Iglesia y de cada uno de los cristianos.


Si todos los miembros de la Iglesia nos alimentamos frecuentemente del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, estaremos unidos íntimamente a Él y nos fortaleceremos, fortaleciendo así a toda la Iglesia. “Si el sarmiento permanece unido a la vid, dará mucho fruto y su fruto permanecerá”.

San Francisco de Sales, en su Introducción a la vida devota nos habla de la comunión frecuente: “Si les preguntan por qué comulgan tan a menudo, respondan que es para aprender a amar a Dios, para limpiarse de las propias imperfecciones, librarse de sus miserias y consolarse en sus quebrantos… Creedme, si las liebres en las montañas se vuelven blancas en invierno de tanto ver la nieve, así ustedes también, de adorar y comer la misma hermosura, bondad y pureza en este divino Sacramento, llegarán a ser hermosura, bondad y pureza”.

La comunión espiritual.

Cuando no sea posible por una u otra razón recibir a Cristo en forma sacramental, o en cualquier momento en que uno desee ardientemente recibir a Jesús, se le puede recibir espiritualmente, haciendo una oración con fervor: “Creo Señor mío que éstas realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti; Oh Señor, no permitas que me separe de Ti”.


Lic. Vanessa González C.



viernes, 8 de agosto de 2008

DOMINGO 10 DE AGOSTO

Evangelio

Mateo 14, 22-33. Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado mientras él despedía a la multitud. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: «¡Cálmense!, soy yo, no tengan miedo!» Pedro le contestó: -«Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua. » Él le dijo: -«Ven. » Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: -«Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: -«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: -«Realmente eres Hijo de Dios.» Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.




Notas Pastorales: Confiemos en Dios


Y como empezaba a hundirse, gritó: “¡Sálvame Señor!” Al punto, Jesús le tendió la mano y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?” (Mt. 14, 16).


El hombre que tiene que vérselas con la vida y con sus peligros, necesita apoyo, algo en qué afianzarse, un refugio dónde protegerse, para tener confianza y sentir seguridad. Dios, al prohibir al hombre el fruto del árbol de la ciencia, le estaba invitando a afianzarse en Él para buscar el discernimiento entre el bien y el mal.

Creer en la Palabra Divina, es escoger entre dos sabidurías; fiarse de Su sabiduría y renunciar a la falsa, es tener la certeza de la omnipotencia del Creador. La confianza en Dios, es inquebrantable porque es sincera, transparente y profundamente sencilla; no obstante, ese confiar no es ignorancia de la maldad de este mundo, y mucho menos puede confundirse con ingenuidad. Se trata de reconocer que todo se lo debemos esencialmente al poder y a la misericordia de Dios, quien nos quiere y nunca nos abandona.

En los Salmos podemos encontrar buenos ejemplos: “Me acuesto en paz y en seguida me duermo, porque sólo tú, Señor, aseguras mi descanso” (Sal. 4, 9); “El camino de Dios es perfecto, la promesa del Señor es digna de confianza. El Señor es un escudo para los que se refugian en él (Sal. 18, 31)”; “Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo” (Sal. 23, 4); “Pero yo confío en ti, Señor, y te digo: Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos” (Sal. 31, 15-16).

Para encontrar esta confianza en Dios, es necesario que lo conozcamos a través de la oración. Jesús, de cuando en cuando se distancia de la gente y busca en soledad relacionarse con el Padre, sin prisa. El silencio del monte y de la noche le crea un espacio abierto para el encuentro, el diálogo y la oración. Con este dato, el evangelio nos traza el camino para descubrir realmente a Dios.

La oración hecha en un clima de paz exterior, propicia a la mente y al corazón, la libertad necesaria para ver y contemplar al Señor. A veces se quiere descubrir a Dios en el terremoto, en el huracán, en la centella, y parece que por ahí no pasa tan fácilmente. Él se revela en una brisa fresca, como un susurro, y su voz repite: “No tengas miedo”.

Esa es la tarea de la fe, encontrarlo, escuchar su voz y caminar sin vacilar, aunque se encrespen las olas. Es fácil avanzar cuando el agua está serena; es difícil fiarse de Dios cuando las realidades son oscuras, los caminos inciertos y las cosas no salen tan bien. El hombre de fe verdadera camina sobre las aguas sin vacilar.


Monseñor Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.




Santo Padre

Su biografía (I Parte). El cardenal Joseph Ratzinger, Papa Benedicto XVI, nació en Marktl am Inn, diócesis de Passau (Alemania), el 16 de abril de 1927 (Sábado Santo), y fue bautizado ese mismo día.

Su padre, comisario de la gendarmería, provenía de una antigua familia de agricultores de la Baja Baviera, de condiciones económicas más bien modestas. Su madre era hija de artesanos de Rimsting, en el lago Chiem, y antes de casarse trabajó de cocinera en varios hoteles.

Pasó su infancia y su adolescencia en Traunstein, una pequeña localidad cerca de la frontera con Austria, a treinta kilómetros de Salzburgo. En ese marco, que él mismo ha definido “mozartiano”, recibió su formación cristiana, humana y cultural. El período de su juventud no fue fácil. La fe y la educación de su familia lo preparó para afrontar la dura experiencia de aquellos tiempos en los que el régimen nazi mantenía un clima de fuerte hostilidad contra la Iglesia católica.

El joven Joseph vio como los nazis golpeaban al párroco antes de la celebración de la Santa Misa. Precisamente en esa compleja situación, descubrió la belleza y la verdad de la fe en Cristo; para ello fue fundamental la actitud de su familia, que siempre dio un claro testimonio de bondad y esperanza, con una arraigada pertenencia a la Iglesia.

En los últimos meses de la segunda guerra mundial fue enrolado en los servicios auxiliares antiaéreos. De 1946 a 1951 estudió filosofía y teología en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising y en la universidad de Munich, en Baviera.

Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1951. Un año después, inició su actividad como profesor en la Escuela superior de Freising. En el año 1953 se doctoró en teología con la tesis: “Pueblo y casa de Dios en la doctrina de la Iglesia en san Agustín”.

Cuatro años más tarde, bajo la dirección del conocido profesor de teología fundamental Gottlieb Söhngen, obtuvo la habilitación para la enseñanza con una disertación sobre: “La teología de la historia de san Buenaventura”.


Aparecida

“Es positiva la globalización de la justicia”


V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Documento Aparecida. Primera Parte. Capítulo 2/ 2.1.3 Situación socio-política. Del 79 al 92.


Algunos parlamentos o congresos legislativos aprueban leyes injustas por encima de los derechos humanos y de la voluntad popular, precisamente por no estar cerca de sus representados ni saber escuchar y dialogar con los ciudadanos, pero también por ignorancia, por falta de acompañamiento, y porque muchos ciudadanos abdican de su deber de participar en la vida pública.


En algunos Estados, ha aumentado la represión, la violación de los derechos humanos, incluso el derecho a la libertad religiosa, la libertad de expresión y la libertad de enseñanza, así como el desprecio a la objeción de conciencia.


Si bien en algunos países se han logrado acuerdos de paz, superando así conflictos de vieja data, en otros continúa la lucha armada con todas sus secuelas (muertes violentas, violaciones a los Derechos Humanos, amenazas, niños en la guerra, secuestros etc.), sin avizorar soluciones a corto plazo. La influencia del narconegocio en estos grupos dificulta aún más las posibles soluciones.


En América Latina y El Caribe se aprecia una creciente voluntad de integración regional con acuerdos multilaterales… Al origen común se une la cultura, la lengua y la religión… También es positiva la globalización de la justicia, en el campo de los derechos humanos y de los crímenes contra la humanidad, que a todos permitirá vivir progresivamente bajo iguales normas llamadas a proteger su dignidad, su integridad y su vida.



Concilio Plenario de Venezuela

Desafíos para las parroquias


Resumen del Documento Conciliar Nº 11 Instancias de Comunión. Desafío 3. La Parroquia, comunidad de comunidades y movimientos.


La parroquia sea ámbito en el que resuenen las esperanzas y los problemas de la comunidad humana en la que está ubicada.


El párroco, con el consejo pastoral parroquial, asegure los medios para que la parroquia sea una auténtica “comunidad de comunidades y movimientos”, a través de la sectorización, la promoción de la participación, los ministerios confiados a laicos y la realización de asambleas y encuentros pastorales parroquiales. Fortalezcan los consejos pastorales y de asuntos económicos de modo que sean una real expresión de comunión y participación de todos los sectores y ambientes de la comunidad parroquial.


Los responsables de la acción pastoral de la parroquia adecuen los organismos de comunión y participación pastoral a la realidad social, cultural, económica de la comunidad humana en que se desenvuelve.


Propicien los párrocos y demás agentes de coordinación pastoral la participación de los miembros de la vida consagrada y de los movimientos apostólicos en los diversos servicios y consejos parroquiales, en un clima de comunión.


Todos los miembros de la parroquia hagan de la celebración eucarística… una experiencia de verdadero crecimiento espiritual y centro del misterio de la fe cristiana de la comunidad…Aprovechen las fiestas patronales y otras manifestaciones de religiosidad popular como momentos privilegiados de evangelización, acercamiento a la fe de nuestro pueblo…Organicen jornadas misioneras, especialmente en los tiempos fuertes, fomentando el sentido misionero.


Los ministros ordenados estimulen la colaboración permanente de los fieles laicos con las ONG y otras asociaciones de su ámbito, convirtiendo las parroquias en un espacio abierto para el encuentro y para la promoción del bien común.




Áreas Pastorales


En la Arquidiócesis de Barquisimeto, existen muchas obras sociales que son llevadas a cabo por sacerdotes y laicos comprometidos a favor de los más necesitados. Entre estas organizaciones sin fines de lucro, se encuentran el Honim y el Pequeño Cottolengo, que se dedican a la atención, asistencia y desarrollo integral del niño discapacitado, con la finalidad de mejorar su calidad de vida y hacer posible su integración en la sociedad. Cada uno de estos hogares acoge a más de 70 niños. "En nuestra casa no se preguntará a nadie si tiene un nombre, una religión, sino sólo si tiene un dolor, porque nuestra caridad no cierra las puertas” (Don Orione).


Monseñor Antonio José López Castillo visitó por primera vez estas dos casas, donde pudo conocer, saludar y dar su bendición a todos, en especial a los niños, quienes con mucho entusiasmo se le acercaban. El Padre Miguel Angel Bombin, comentó que la presencia del arzobispo fue una “gran alegría para la comunidad, para los niños y asistidos, para los trabajadores y voluntarios”. Aprovechando esta ocasión, el arzobispo de Barquisimeto inauguró una nueva capilla, y luego hizo un recorrido por las instalaciones.


“Gracias Monseñor por su apoyo y el ánimo que transmitió a todos. Sabemos que éstas casas, obras de ésta nuestra iglesia, que está cercana y comprometida con quien sufre, están muy presentes en su corazón”, fue el mensaje que enviaron los padres del Honim a su Pastor.




Lic. Vanessa González C.